martes, 5 de abril de 2011

Forjando la Paz (1919-1929)


Cuando el 11 de noviembre de 1918 concluyeton formalmente las hostilidades de la primera guerra mundial, Europa estaba destruida tras los cuatro años de conflicto. Más de 8 000 000, el doble de mutilados y millones de víctimas de hambre o enfermedades debidas a la guerra. Con su conclusión se extendió el deseo popular de que esta fuese la guerra que acabase con las guerras.

Se creyó que el acuerdo alcanzado por los aliados en Versalles entre 1919 y 1920 pondría las bases para una paz duradera. Los principios del acuerdo fueron proclamadospor el presidente americano Woodrow Wilson en enero de 1918 en sus catorce puntos. El más importante de ellos fijaba el nacimiento de estados independientes en las naciones de Europa que antes de la guerra formaban parte de los imperios alemán, astrohungaro y ruso. Wilson fijaba que los Estados de Europa debían adoptar una forma democrática de gobierno.


También fijabala colaboración internacional a través de un organismo que se conocería como la Sociedad de las Naciones, cuyos miembros se comprometían a resolver sus futuros conflictos mediante la negociación y sin acudir a la guerra. En la imagen de la derecha podemos ver el edificio asignado a la Sociedda de Naciones en Ginebra.

A pesar de la esperanza de las potencias vencedoras, el acuerdo no consiguió sus objetivos: fue dificil llevar a la práctica la constitución de Estados debido a la gran mezcla étnica existente en el centro y el este de Europa, y de hecho muchos europeos acabaron volviendo bajo el gobierno de una mayoría étnica diferente, por ejemplo, alemanes en Checoslovaquia y Polonia; húngaros en Rumania; ucranianos en Polonia.

Gran Bretaña, Francia e Italia rechazaron aceptar la autodeterminación de sus imperios coloniales. Gran Bretaña y Francia asumieron el control de los anteriores territorios alemanes y turcos como mandato de la Sociedad de Naciones, pero considerándolos como una simple agragación a sus imperios y las potencias derrotadas, Alemania, Austria, Hungría y Bulgaria perdieron sus territorios como consecuencia del acuerdo y se sintieron injustamente humilladas.


Alemania fue tratada con especial dureza: algunas zonas de Prusia oriental y Silesia fueron entregadas a Polonia; la región industrial del Sarre se internacionalizó; Renania fue desmilitarizada. Desarmada, empobrecida y desmembrada, Alemania era el país que sentía más necesidad de incumplir el acuerdo de Versalles a la menos oportunidad.

jueves, 31 de marzo de 2011

Introducción


La segunda guerra mundial fue el conflicto más prolongado y costoso de la historia. De escala auténticamente global, no hubo lugar que no resultase afectado. Cuando finalizó, la geografía política se había transformado dando lugar a la aparición del actual sistema de estados.


Nadie estaba seguro del resultado al comienzo de la guerra ni podía anticipar el grado de destrucción y violencia que dejaría a su paso. Fue el resultado de la acción de diferentes zonas en conflicto, así como de diferentes frentes que confluyeron para producir el desastre:


- El conflicto europeo originado por los esfuerzos alemanes para librarse de las restricciones impuestas tras su derrota en la Primera Guerra Mundial.

- Los conflictos generados generados por la expansionista y ambiciosa Italia fascista.

- La guerra en Asia librada en el este por el imperio japonés.


Las principales potencias se vieron implicadas cuando la guerra se extendió. Con frecuencia, se considera que la entrada de Estados Unidos, en diciembre de 1941, aseguró la victoria de las potencias occidentales gracias a su potencial económico, pero el resultado de la guerra no estaba predeterminado. Alemania y sus aliados disponíana de grandes recursos. Las fuerzas alemanas y japonesas fueron muy hábiles en el combate, por lo que para ganar la guerra los aliados necesitaron mejorar su capacidad bélica, coordinar sus actividades y mantener a su población.


La idea de que las potencias del Eje, y Alemania en particular, perdieron la guerra debido a su ineptitud oculta el hecho de que los aliados tuvieron que aprender a combatir de manera más efectiva y a explorar plenamente sus recursos científicos, técnicos y de espionaje.

Los sacrificios que hicieron permiten valorar la trascendencia que concedieron a la guerra, no solo para lograr su propia supervivencia sino para imponer un determinado orden mundial